Pues sí, por fin alguien se moja en favor de la música electrónica. Lucía Etxeberria, que se caracteriza por no tener pelos en la lengua y cuya afición por la música electrónica es bien conocida, hace un alegato para que se subvencionen los festivales de música electrónica en su columna en el diario gratuito ADN:
"La cultura es un apoyo en la prosperidad y un refugio en la adversidad. Dado que estos son tiempos de clara adversidad las ayudas del Ministerio de Cultura se reparten con cuentagotas a nadie le sorprende que un festival de música electrónica no las reciba. Sobre todo si tenemos en cuenta que casi nadie considera "cultura" a la música electrónica. Pero tampoco en su día se consideraba cultura al tango o a la copla que eran, no olvidemos, música arrabalera o, para ser más explícitos, música de burdel. Ya puestos, tampoco se consideró en su día cultura a los impresionistas (el calificativo impresionista era el nombre despectivo que les endilgó la crítica de entonces), a Marcel Duchamp (expulsado en su día del Salon des Indépendants), a Stravinski (el estreno de La Consagración de la Primavera se saldó con abucheos y luchas entre el público), a Lubitsch (las críticas de Ninotchka fueron demoledoras) o a Hitchcock (que nunca recibió un Oscar). La vanguardia lo es precisamente porque nunca es bien aceptada, entendida o aplaudida en un primer momento.
Yo considero que la música electrónica es una manifestación cultural, pero no puedo entrar a argumentarlo en 1.500miserables caracteres que es lo queme conceden para esta mini columna. Lo que sí puedo hacer, como madre agradecida, es aplaudir la idea de los organizadores del Sónar de organizar esa edición para niños que ha sido un éxito clamoroso. Eso sí que sí que sí que es una idea de vanguardia."
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